Viajando a Fondo

Itinerario por Japón de 14 días: mi ruta real, día a día

Itinerario de 14 días por Japón día a día: la ruta real que hice, con Kanazawa y sin Hakone. Cinco bases, los trayectos en tren y qué cambiaría.

Por Edu · Actualizado en

Un shinkansen en ruta, la columna vertebral del itinerario
Un shinkansen en ruta, la columna vertebral del itinerario

Busca "itinerario Japón 14 días" y te van a salir casi todos calcados: Tokio, Kioto, Osaka y, de relleno, Hakone o el monte Fuji.

Este no es ese. Es la ruta que hice yo, día a día, con dos cambios respecto a la de siempre que acabaron siendo de lo mejor del viaje: cambié Hakone por una excursión a Nikko, y metí una noche en Kanazawa, una ciudad que casi ningún itinerario incluye.

Te la cuento entera para que la copies o la recortes a tus días. Cada tramo enlaza con su guía completa, por si quieres el detalle. Y si estás empezando de cero, mejor arranca por la guía para organizar el viaje o por cuántos días necesitas.

El templo Sensō-ji de Asakusa
El templo Sensō-ji de Asakusa

La ruta de un vistazo

Catorce días, trece noches, cinco bases, de norte a sur para no dar rodeos. Todo en tren, sin coche en ningún momento.

DíasBaseNochesQué te da
1-6Tokio6La megaciudad por barrios + excursión a Nikko
7-8Kanazawa1Japón tradicional sin multitudes
8-11Kioto4El grueso cultural + excursión a Nara
12-13Miyajima1Hiroshima de día, la isla de noche
13-14Osaka1Neón y comida + Himeji de cierre

Un aviso antes de empezar: fui en pleno verano, con un calor que condiciona de verdad. Por eso en cada jornada verás lo de aire libre a primera y última hora, y los interiores en el mediodía. En primavera u otoño tendrás mejor clima y más gente, y lo desgloso en mejor época para viajar.

El jardín Kenroku-en de Kanazawa
El jardín Kenroku-en de Kanazawa

Los trayectos, uno a uno

Esto es lo que suele faltar en los itinerarios que encuentras, y es lo que de verdad necesitas para cuadrar los días:

  • Tokio → Kanazawa: unas 2 h 30 en el shinkansen directo. Ojo: este tren es de asiento reservado obligatorio, no tiene vagones libres.
  • Kanazawa → Kioto: unas 2 h, y ya no es directo. Desde que se amplió la línea en 2024 hay que hacer transbordo a mitad de camino, aunque es cómodo, de andén a andén y en pocos minutos. Muchas guías todavía no lo han actualizado.
  • Kioto → Hiroshima: alrededor de 1 h 40 en shinkansen.
  • Hiroshima → Miyajima: unos 25 minutos de tren más un ferry de diez.
  • Miyajima → Osaka: ferry, tren y shinkansen, unas 2 h 30 en total.
  • Osaka → aeropuerto de Kansai: 34 minutos desde Namba. Por eso conviene dormir ahí la última noche.

Suma unas doce horas de tren en catorce días. Parece mucho escrito, pero son trayectos cortos y cómodos, y todos caen en días que ya son de traslado. Cómo funciona el transporte por dentro —la tarjeta recargable, cuándo hay que reservar asiento y por qué lo difícil son las estaciones— lo tienes en cómo moverse por Japón.

El camino de torii naranjas de Fushimi Inari
El camino de torii naranjas de Fushimi Inari

Días 1 a 6: Tokio

Seis días te parecerán muchos hasta que llegas. Tokio no es una ciudad, son varias pegadas, y cada barrio pide su rato. Dormí las seis noches en Asakusa, y fue de las mejores decisiones: barrio tranquilo, tradicional y bien conectado, con su gran templo casi vacío a primera hora.

El reparto que hice, un día por zona:

  • Día 1 — El este tradicional. Asakusa, la calle de las cocinas, el barrio del sumo y el Skytree de noche. El Skytree, por cierto, impresiona más desde fuera que subiendo.
  • Día 2 — Lo viejo y lo friki. Los callejones de madera de Yanaka por la mañana y Akihabara por la tarde. Akihabara divierte, pero satura: después de tres tiendas se parecen todas. Si dudas, aquí comparo Akihabara y Nakano Broadway.
  • Día 3 — Excursión a Nikko. El primer cambio respecto a la ruta de siempre. Templos hiperdecorados por la mañana y montaña por la tarde. Fue un acierto.
  • Día 4 — Mercado, comercio y arte digital. Tsukiji, Ginza y teamLab.
  • Día 5 — El Tokio joven. Harajuku, Omotesandō y Shibuya, rematando en Shibuya Sky, mi mirador favorito del viaje entero.
  • Día 6 — Neón y subcultura. Shinjuku y Nakano. Los callejones famosos de Shinjuku son más turísticos de lo que venden; Nakano Broadway fue la sorpresa.

El detalle de cada barrio, dónde dormir y qué me salté está en la guía completa de Tokio.

El torii de Miyajima iluminado y flotando sobre el agua
El torii de Miyajima iluminado y flotando sobre el agua

Días 7 y 8: Kanazawa

El segundo cambio de la ruta, y el que más gente se salta. Está de camino entre Tokio y Kioto, y fue la mayor sorpresa del viaje: te da buena parte de lo que ofrece Kioto (barrio samurái, casas de té, castillo, un jardín de primer nivel) con una fracción de la gente y todo andando.

Día 7 lo dediqué al Kanazawa histórico entero: el mercado donde comí el mejor pescado del viaje, el barrio samurái, el llamado Templo Ninja y los tres barrios de casas de té. Día 8, madrugón para ver el gran jardín casi vacío y tren a Kioto a media mañana, aprovechando la tarde para el centro de Kioto y Gion al anochecer.

Una noche se me quedó corta. Es lo único de toda la ruta que cambiaría: le daría un día entero. Tienes el detalle en la guía de Kanazawa.

El castillo blanco de Himeji visto desde la aproximación
El castillo blanco de Himeji visto desde la aproximación

Días 9 a 11: Kioto y Nara

Kioto fue lo más impresionante culturalmente y también lo más agotador. La clave aquí no es ver más, sino elegir bien las horas.

  • Día 9 — Higashiyama, la franja de templos del este, de sur a norte y andando. El icono a las ocho de la mañana; el resto, encadenado.
  • Día 10 — Arashiyama y el Pabellón de Oro. Con una decepción honesta: el bosque de bambú está sobrevalorado, y lo mejor de la zona está fuera de él. Y si tienes que elegir un solo pabellón, aquí comparo el de Oro y el de Plata.
  • Día 11 — Nara y Fushimi Inari. El mejor día del viaje, y es puro encaje: Nara por la mañana y, a la vuelta, bajarte del tren en Fushimi Inari al anochecer, cuando se vacía.

Todo el desglose por zonas, con los templos que sí y los que no, en la guía de Kioto.

Días 12 y 13: Hiroshima y Miyajima

Día 12 es el más intenso emocionalmente de todo el viaje. Por la mañana, el parque memorial y el museo de Hiroshima; al salir vas a necesitar un rato antes de seguir con nada, así que no encadenes plan.

Y por la tarde, el movimiento clave de la ruta: en vez de visitar la isla como excursión de día, me fui a dormir a Miyajima. Es la mejor decisión logística que tomé en Japón, y no cuesta un día extra: solo cambia dónde pones la cabeza esa noche.

Día 13, la isla por la mañana con la marea alta y tren a Osaka por la tarde. El detalle, incluida la tabla de mareas que decide tu horario, en la guía de Hiroshima y Miyajima.

Día 14: Osaka y Himeji

Osaka la estrené la noche del día 13 y funcionó como descompresión perfecta: después de tanto templo, una noche de neón, ruido y comida sin nada que contemplar.

Y la última mañana la dediqué a Himeji en vez de al Castillo de Osaka, que fue claramente la decisión correcta: el de Osaka es una reconstrucción de hormigón con ascensor y Himeji es un castillo original de cuatrocientos años. Están a media hora en tren. No hay color.

De ahí, comida rápida en Osaka y al aeropuerto. Lo tienes desarrollado en la guía de Osaka y Himeji.

Las tres decisiones que cambian esta ruta

Si te llevas solo algo de aquí, que sean estas tres, porque ninguna cuesta días extra. Solo cambian dónde los pones:

  1. Cambiar Hakone por Nikko. Hakone pide dormir allí para que tenga sentido, y el Fuji se esconde muchísimo en verano.
  2. Meter Kanazawa. Está de camino, cuesta una noche y te da Japón tradicional sin la presión de Kioto.
  3. Dormir en Miyajima. La isla se vacía cuando se van los últimos ferris, y eso no lo ve casi nadie.

Cómo recortarla si tienes menos días

La regla es siempre la misma: quita bases enteras, no horas. En este orden:

  • Con 12 días: fuera Osaka. Su mejor versión son unas horas de noche, así que es la que menos pierdes; puedes encajar Himeji viniendo de Kioto.
  • Con 10 días: fuera también Kanazawa, por mucho que duela. Kioto te da esa dosis de Japón tradicional con más fuerza.
  • Con 7 días: quédate con Tokio y Kioto, y Nara como única excursión.

Qué cambiaría

Casi nada, y eso ya dice que funcionó. Solo una cosa concreta: a Kanazawa le daría un día entero en vez de una noche.

Y si repitiera, el reparto se movería en una única dirección: menos iconos famosos y más barrios tranquilos y ciudades medianas. Es de donde me traje los mejores recuerdos, y no es casualidad que las dos decisiones de las que más orgulloso estoy —Kanazawa y la noche en la isla— vayan justo por ahí.